La edición que acaba de concluir en Viena no pasará a la historia por su excelencia musical, aunque televisivamente será una de las más recordadas, con un formato audiovisual que busca acercarse a las nuevas generaciones. Espacio aparte tienen las polémicas por la participación de Israel, que llevó a la retirada de varios países.
Llega nuevamente el análisis anual del evento favorito de quien escribe estas líneas: el Festival de la Canción de Eurovisión, que este 2026 celebró su 70° aniversario. Una fecha que debería haber congregado a un número mayor de países aunque la presencia de Israel, en un tema que se arrastra desde hace varios años, motivó el boicot de España, Islandia, Eslovenia, Irlanda y Países Bajos.
Con una temporada de preselecciones bastante paupérrima respecto a la calidad musical, más el ambiente enrarecido por el escenario geopolítico, las canciones no tuvieron la viralidad de 2025 y el mes de mayo llegó con una sensación de no estar familiarizado con las propuestas presentadas por las naciones participantes.
Aún así, hay canciones que personalmente rescataron esta edición del festival.
Portugal
Con amenazas de boicot de por medio por parte de casi todos los participantes del Festival da Canção 2026, finalmente vencieron el festival nacional con una canción de raíz tradicional que utiliza la figura de una rosa como símbolo de memoria y afecto.
Moldavia
Tras un año de ausencia, el país del este europeo volvió con un canto a su patria de la mano de Satoshi y su “Viva Moldova”.
Finlandia
Linda Lampenius & Pete Parkkonen presentaron un tema explosivo y teatral cuyo título (“Lanzallamas”) reflejó intensidad y energía escénica. El mérito de esta propuesta radica en que Linda Lampenius, reconocida violinista, pidió a la organización interpretar su instrumento en vivo. Finalmente su petición fue aceptada, al igual que el representante italiano de 2025 que interpretó su armónica sin necesidad de playback, lo que (esperamos) se repita en el futuro.
Israel
Más allá de las opiniones políticas que cada uno pueda tener de la nación de oriente medio y su influencia en el certámen, en esta ocasión presentó una balada efectista con letra en francés y hebreo que habla de una relación perdida y la evocación de recuerdos personales.
Italia
Italia, como siempre es garantía de calidad, teniendo al mítico Festival de Sanremo como cantera de artistas. En esta ocasión, el certamen de la Liguria lo venció Sal Da Vinci, quien obtuvo el pasaporte para representar al país mediterráneo con una canción romántica que mezcla tradición melódica italiana y arreglos contemporáneos.
San Marino
Más que la canción, que consiste en una evocación al disco, en esta propuesta destacó la presencia de Boy George quien acompañó a Senhit, la intérprete principal, fue un número pensado para el espectáculo televisivo, con referencias a la fama y la cultura pop.
Polonia
La cantante Alicja tuvo su revancha luego de no poder representar a su país en la edición cancelada de 2020 y lo hizo con Pray, balada introspectiva sobre esperanza y búsqueda espiritual. Pese a que no reinventa la música, es efectiva con una puesta en escena sobria que destaca su potencial vocal.
Grecia
Akylas nos muestra una crítica social con “Ferto”, donde cuestiona la obsesión de la sociedad por tener más, con la mezcla de elementos mediterráneos y sonidos electrónicos.
Croacia
El grupo Lelek, nos trajo “Andromeda”, propuesta que mezcla pop alternativo y electrónica que creó una atmósfera de misticismo.
Estonia
La banda Vanilla Ninja regresó tras su paso en 2005, aunque representando a Suiza, con “Too Epic To Be True”, propuesta nostálgica y energética que nos traslada al pop rock de los 2000.
Bulgaria
La canción ganadora es una propuesta pop con toques electrónicos íntegramente en inglés transmite una sensación combinada de energía, caos controlado y fuerte identidad en una fiesta de experiencia emocional compartida. Nos invita a dejarnos llevar, desconectar de todo y entrar en un estado casi eufórico. Todo ello desde una actitud rebelde y divertida donde “el caos mueve todo”. Tras su triunfo, la canción se ha vuelto un fenómeno viral.
República Checa
Daniel Zizka presentó “Crossroads”, una balada creada por el compositor Viliam Béreš, quien ha escrito bandas sonoras para series de televisión y ha creado un montón de comerciales cinematográficos. Ello queda demostrado en la propuesta checa que crea una atmósfera emocional a lo largo de la canción, pasando de murmullos suaves en los versos a los grandiosos y amplios coros, especialmente al final.
Armenia
El cantante Simón, presentó “Paloma rumba”, canción donde la paloma es el elemento simbólico que busca representar un espíritu rebelde que busca librarse de la rutina diaria.
Albania
Al igual que Italia, Albania cuenta con el Festival i Kenges, que al igual que Sanremo es una garantía segura de calidad. La edición de 2025, y que dio el pasaje a Eurovisión 2026 a Alis, quien presentó Nân (madre), canción que alude al dolor de un joven que deja atrás a su madre, quien lo espera en silencio en el umbral, despidiéndose de él.
Letonia
La prometedora cantante Atvara que se ha dado a conocer gracias a su éxito viral en TikTok, una constante en estos tiempo, presentó “Ēnā”. La canción es una balada sobria y elegante que trata el alcoholismo y cómo esa adicción termina rebotando en la familia de una persona alcohólica.
Suiza
La cantante Veronica Fusaro presentó “Alice”, propuesta de pop alternativo donde a través de una narrativa introspectiva propone un viaje donde la protagonista trata de buscar su identidad y hallar su lugar en el mundo.








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